Escribir un buen post es una tarea bastante complicada, casi tanto como llegar a un puñado de lectores a quienes les interese lo que has escrito. Existen multitud de sesudos manuales, de dudosa efectividad, sobre cómo mover con éxito un texto en redes sociales.

Que si en Facebook mejor por la mañana, que si en Twitter mejor por la tarde, que si en Google+ mejor… la realidad es que por mucho que sigas esas recomendaciones, tu contenido no deja de ser una gota en el océano y hay muchísimas variables que afectan a su éxito, la principal es la calidad.

En charlas de café con mi compañero y amigo Enrique Burgos venimos tratando el tema de cómo volver a mover contenidos pasados que pueden seguir de actualidad.
Tanto él como yo llevamos tiempo haciéndolo en nuestros perfiles y notamos que algunos temas, que pasaron casi inadvertidos hace años, ahora suscitan interés y generan tráfico y conversación.

Como ejercicio de orden, en Twiter, empecé a etiquetar mis tuits pasados con el hashtag #RemeberPost con estos propósitos:

  1. No confundir a quien lo lee, sobre todo en temas de actualidad.
  2. Dejar claro que es un contenido antiguo pero que puede ser de interés.
  3. Construir una gran tuieroteca (palabro), una suerte de tienda de antigüedades donde bucear y encontrar material valioso.

En algunas ocasiones creo que es bueno indicar la fecha en la que se creo el contenido:

Aunque está muy centrado en Twitter, creo que se puede usar igual en otra plataformas sociales que dispongan de sistema de etiquetado.

Ahí tenéis la propuesta, si muchos la usamos quizá mole…

 

 

Comparte esta entrada